jueves, 31 de octubre de 2013

La no Corresponsabilidad Fiscal y los recortes de las CCAA

Desde el inicio del ajuste fiscal en 2009, las Comunidades Autónomas (CC.AA.) han reducido sus gastos no financieros en un 13% (22.300 millones), descontando el efecto del pago de los intereses, o lo que es lo mismo, en casi un 2,2% PIB. Este ajuste volverá a repetirse en 2014. Los presupuestos detallan que las CC.AA. recibirán unos 2.000 millones menos en concepto de Entregas a Cuenta y Liquidaciones con respecto a 2013. Estos recursos representan en torno al 80% del total de ingresos de las CC.AA. de Régimen Común de Financiación. La caída de estos recursos en un 3% con respecto al año anterior se suma al ajuste exigido por las CC.AA. para poder cumplir con su objetivo de déficit.

nadaesgratis.es

viernes, 27 de septiembre de 2013

Decálogo de racionalidad

La ponderación de Ramón Aguiló, sobre la huelga de docentes motivada por la aplicación de TIL.

diariodemallorca.es

viernes, 23 de agosto de 2013

Balears se sitúa a la cola en número de funcionarios

Balears es una de las comunidades autónomas con menos número de funcionarios, situándose muy por debajo de otras con población similar, como Extremadura, según se deduce de los datos que figuran en el último boletín estadístico del personal al servicio de las Administraciones Públicas.
Las islas cuentan con 55.135 empleados públicos, para una población que a 1 de enero de este año se situaba en 1.110.062 habitantes, según los datos del Instituto Nacional de Estadística. Con una población de 1.100.139 habitantes, Extremadura cuenta con 87.713 funcionarios, de los que 46.484 trabajan para la administración autonómica, frente a los 27.947 que lo hacen para el Govern balear. También Asturias supera en número de empleados públicos a Balears, aunque no tanto como Extremadura. El Principado cuenta con 57.135 funcionarios (34.744 autonómicos) para una población de 1.067.457 habitantes, 42.605 residentes menos que Balears.
De estos funcionarios, el personal al servicio de la administración autonómica balear (27.947) dobla a la suma del que trabaja para la administración estatal y para la local (11.208 y 14.233 respectivamente). El mayor número de funcionarios al servicio de las Comunidades Autónomas que al de la administración estatal y los ayuntamientos es común en todo el país. En el conjunto del Estado, el personal al servicio de la administración autonómica, 1,3 millones, dobla al que trabaja para la administración pública estatal y la local, más de 500.000 efectivos en cada caso.

Cuatro de las diez gasolineras más caras de toda España están en Balears

Cuatro de las diez estaciones de servicio que venden la gasolina más cara de España se encuentran en Balears. Si a ello se suma que siete de las diez que venden el gasóleo más caro también están en las Islas, la conclusión es obvia: Balears es la comunidad autónoma donde más caro es el combustible.

La media en España es de 1,45 euros para la gasolina y 1,36 euros para el gasóleo. En Balears el litro de gasolina puede llegar a 1,54 y el de gasóleo, a 1,46.

Entre las diez más caras se encuentran estaciones de servicio en Ciutadella, Maó, Sineu y Capdepera. Por lo que respecta a las diez estaciones con el gasóleo más caro de España, las siete que están en Balears se ubican en Capdepera, Palma, Calvià, Ciutadella, Santa Maria y Sineu.

ultimahora.es

domingo, 2 de junio de 2013

El ‘camelo’ de las políticas activas de empleo, de Lorenzo Bernaldo de Quirós en Mercados de El Mundo

Entre las recientes recomendaciones de la Unión Europea a España se incluye la conveniencia de incidir en las denominadas políticas activas de empleo ante la imposibilidad/inutilidad de emplear estrategias keynesianas de estímulo de la demanda agregada para reducir el paro y ante la teórica lentitud de las medidas de liberalización del mercado laboral para lograr ese objetivo. En sentido estricto, ese tipo de estrategias persiguen tres finalidades básicas: primero, hacer más eficiente la relación entre la oferta y la demanda de puestos de trabajo; segunda, mejorar la formación y la adaptabilidad de los parados a los empleos demandados por las empresas, y tercera, crear empleo directo por parte del sector público o subsidiar para que lo haga al sector privado. Ahora bien, estas iniciativas no son una especie de bálsamo de Fierabrás para combatir el paro ni constituyen una alternativa a la existencia de un marco de instituciones laborales flexible.
De entrada, aunque sorprenda y parezca herético, la realidad es que el principal problema del paro español no es el de los jóvenes, sino el de larga duración, esto es, el volumen de desempleados que llevan en esa situación más de un año. Al inicio de la recesión, en el cuarto trimestre de 2008, su tasa se situaba en el 21,37% del paro total; en el primer trimestre en 2013 afecta al 56,31 de los desocupados y se distribuye de manera prácticamente igual entre adultos y jóvenes. Este escenario si es grave y preocupante porque cuanto más tiempo se está fuera del mercado laboral más difícil es reintegrarse a él, sobre todo, para los parados mayores de 45 años cuya reincorporación a la actividad productiva se convierte en una meta prácticamente imposible. Desde esta perspectiva es básico establecer una serie de principios básicos para no errar en el diagnóstico del problema y, por tanto, en su solución.
En este contexto, las políticas activas de empleo no son ni pueden ser un sustituto del factor determinante del comportamiento del binomio paro/ocupación en cualquier economía de mercado. Un marco de instituciones laborales flexible con bajos costes de entrada y de salida en él, con un sistema de negociación colectiva descentralizado a escala empresarial o individual y, por tanto, capaz de ajustar los salarios a la productividad junto a un sistema de protección al desempleo que incentive en lugar de penalizar la búsqueda de trabajo por los parados es el medio fundamental para crear el mayor número posible de ocupación en la fase alcista del ciclo y para destruir menos cuando la economía se debilita o entre en recesión. Esta afirmación está avalada por la teoría económica y por una abrumadora evidencia empírica. Al mismo tiempo, la vieja Piel de Toro gasta en esos programas un 0,9% del PIB, lo mismo que Alemania, y superior a la media de la OCDE, el 0,7%.
Desde esta perspectiva, los efectos favorables o desfavorables de las políticas activas de empleo dependen de su diseño y ejecución, lo que exige establecer un adecuado equilibrio entre ofrecer mejores oportunidades a los parados sin desincentivar que éstos busquen empleo, es decir, evitar que los programas activos se conviertan en un medio de vida estable. Esto impone limitar su duración y fijar sus niveles de compensación en sus distintas variantes por debajo de los del mercado. De igual modo, estas políticas deberían acompañarse de una reducción del tiempo de percepción del subsidio de paro en orden a no desincentivar la aceptación y/o la búsqueda de empleo por parte de sus beneficiarios. La no observancia de estos criterios ha sido una de las causas de la falta de efectividad de las políticas activas para reducir la tasa de desocupación en la mayoría de los países desarrollados.
Si se desciende de la teoría a la práctica, la evidencia empírica disponible para los países de la OCDE muestra que las políticas activas han tenido efectos despreciables cuando no negativos sobre la creación de puestos de trabajo y sobre la reducción del desempleo. Los datos muestran con claridad dos de los resultados formulados por la teoría: disminuyen el esfuerzo de sus receptores a buscar activamente empleo y los programas públicos destinados a reciclar y formar a los parados producen tasas de retorno en términos de la empleabilidad de sus beneficiarios bajas e incluso negativas. El resto de los programas clásicos –subsidios al empleo, intermediación etc.– constituyen un derroche de recursos que no tiene utilidad alguna y tiene consecuencias distintas a las esperadas (Ver Effective Active Labor Market Policies, J. Boom and J. van Ours, IZA, 2004).
En el caso español, los voluminosos fondos aplicados durante décadas no parecen haber tenido ningún impacto significativo en la mejoría de la ecuación empleo-paro. Desde el inicio de la recesión, el gasto público destinado a esos programas ha supuesto en términos acumulados un 6,1% del PIB, 63.000 millones de euros. Esto significa que o bien esos programas son per se poco eficaces o bien que han sido muy mal concebidos y/o administrados o una combinación de ambas. Lo cierto es que una parte fundamental de esos recursos, básicamente la administrada por los sindicatos, no siempre ha sido destinada a los fines que le son propios, sino que en muchos casos han representado una fuente adicional de financiación para las centrales. Desde esta perspectiva, la persistencia o la intensificación de las políticas activas exige un severo control de su uso y también un análisis coste-eficacia de su diseño y aplicación. En este sentido, las reformas que está preparando en este campo el Ministerio de Trabajo han de contribuir a mejorar esas dos variables.
El paro es un drama nacional tanto en el plano humano como en el económico. Sin embargo, su solución pasa por mantener y profundizar en la reforma laboral implantada por el Gobierno y en sostener y avanzar en la liberalización de los mercados, en la reducción del tamaño del sector público y en la disminución de los impuestos para crecer. Esa es la terapia correcta para disminuir el escandaloso nivel de desempleo existente en España y, en este escenario, las políticas activas de empleo pueden ser, como mucho, un modesto acompañamiento.

martes, 14 de mayo de 2013

Gràcies sinceres!!!!



Utilitzant Twitter per agrair aquests dos anys d'intens i vertiginós treball, ha estat un autèntic orgull ocupar el càrrec de vicepresident econòmic de les Illes Balears.

Gràcies al poble de balears, al seu Pesident i Govern.

I de forma molt especial a les persones que m'han acompanyat en aquesta aventura. Gràcies a  Isabel, Lourdes, Toni Costa, José Vicente, Teresa, Joana Perelló, Toni Mateos, Jaume, Cesar, Joana Camps, Xisco, Alberto , Maria Marqués, Toni Valdevieso, Javier, Magdalena, Inma i Maria Salvà.

sábado, 11 de mayo de 2013

Las licencias de taxis, en rebajas

Al igual que el mercado inmobiliario, el precio para comprar un permiso de taxi de Palma ha bajado un 45% en 5 años. Ahora hay unas 15 licencias en venta, pero la demanda no es tan alta

diariodemallorca.es

martes, 5 de marzo de 2013

Mi homenaje a Adolfo Suárez en el Parlament de les Illes Balears

Hoy he contestado esto a una de las preguntas formuladas por el diputado de la oposición Marc Pons como homenaje a la gran figura política que representó el Presidente Suárez, que actualmente se encuentra aquejado por una dura enfermedad:


sábado, 12 de enero de 2013

3.112 manifestaciones en Baleares durante 2012

La crisis económica y social que sufre España ha tenido fiel reflejo en el incremento de las protestas ciudadanas en las calles: solo en los diez primeros meses del año pasado se produjeron 36.232 manifestaciones en España, prácticamente el doble que en todo 2011, cuando se contabilizaron 18.422. En Baleares han sido 3.112.